Rosita Guzmán
Music
“I would pay to be able to sing…”
Rosita Guzmán identifies singing as her primary passion and describes music as a “form of life.” Though she doesn’t compose music, her songs stem directly from the coastal Afro-Peruvian tradition, reflecting her culture’s music from fifty years ago.
Rosita’s debut solo album was released in 2003 titled “Rememorando,” and she went on to record another solo album, “Rememorando II,” along with a collaboration featuring Carmen Flores titled “Priveligios.” Born into a musical family, Rosita began singing when she was “muy pequeñita”. However, it was not until much later in life that she grew to be one of the most successful female Afro-Peruvian singers known throughout Perú.
Her career began in her hometown Barranco (a district in Lima) by performing at various peñas and bars, including La Estación de Barranco. Here, she was appreciated for her talents and was discovered by producers who jumped at the chance to financially support her career. La Estación de Barranco is an important venue that is challenging to fill, seating more than 250 people; Rosita packed the house and more. In fact, one of her shows at La Estación extended from a scheduled one-month run to two and a half months. She was then invited to perform the same show at the Jazz Zone in the Miraflores district for four weeks. Later in her career, she established herself mainly at a peña in Barranco called La Oficina, where she still performs and teaches marinera dancing.
Rosita emphasizes the tradition of her style, specifying that she performs songs that no one else remembers to sing, songs from her father’s generation. Her favorite song to perform is “Quebranto,” which was actually composed by her father, Jose Guzmán Sierra. For her, the song is very nostalgic, stirring memories of her father and offering the purest expression straight from her heart. This alone defines the genuineness of Rosita’s performance style. As a musician who never received a lesson and whose only method of preparation is to sing her songs repeatedly solely for memorization, Rosita demonstrates drastic distinction between her inherent “technique” and the vast majority of musicians today, who dedicate years to studying and perfecting their craft.
Rosita calls herself a “purist,” because she sings songs that maintain an essence of raw emotion. Her influences are mainly traditional Afro-Peruvian musicians including Agusto Vasquez, Luciano Guambachano, Valentina Barriosnuevos, La Gata Febres, Pepe Villalobos, and Oscar Aviles because she believes their music is composed with more heart and soul than modern music. Also, she appreciates the work of artists such as Frank Sinatra, Tina Turner, and Diana Ross, clarifying that although she cannot understand the words, she understands the emotion and depth of expression.
The priority of Rosita’s singing lies in the connection of traditional Peruvian rhythms – spicy and fun – and the way the music speaks to her. Music is her life. Her passion.
“Pagaría para poder cantar…”
Rosita Guzmán reconoce el canto como su principal pasión y describe la música como una “forma de vida”. Aunque ella no compone música, sus canciones provienen directamente de la tradición afroperuana costeña, reflejando la música de su cultura de cincuenta años atrás.
En 2003 se lanzó el álbum debut en solitario de Rosita titulado Rememorando, y continuó hasta grabar otro álbum en solitario, Rememorando II, junto con una colaboración que presentaba a Carmen Flores titulada Privilegios. Nacida en el seno de una familia musical, Rosita empezó a cantar cuando era muy pequeñita. Sin embargo, fue mucho más adelante que llegó a ser una de las cantantes afroperuanas más exitosas que se conoce en todo el Perú.
Su carrera empezó en su Barranco (un distrito de Lima) natal cantando en diferentes peñas y bares, entre los que se cuenta La Estación de Barranco. Aquí, fue apreciada por sus talentos y descubierta por productores que no dejaron pasar la oportunidad de financiar su carrera. La Estación de Barranco es una plaza importante que no es fácil llenar, con capacidad para más de 250 personas sentadas; Rosita abarrotaba la casa y más. De hecho, uno de sus espectáculos en La Estación, programado inicialmente para durar un mes, se extendió por dos meses y medio. Luego fue invitada a presentar ese mismo espectáculo en el Jazz Zone en el distrito de Miraflores durante cuatro semanas. En una etapa posterior de su carrera, se estableció principalmente en una peña de Barranco llamada “La Oficina”, donde todavía canta y da clases de marinera.
Rosita enfatiza la tradición de su estilo, haciendo expreso que ella interpreta canciones que nadie más recuerda cantar, canciones de la generación de su padre. El tema que más le gusta cantar es “Quebranto”, que en realidad fue compuesta por su padre, José Guzmán Sierra. Para ella, la canción es muy nostálgica, despierta recuerdos de su padre y ofrece la expresión más pura directamente de su corazón. Esto solo define la autenticidad del estilo interpretativo de Rosita. Como cantante que nunca tomó clases y cuyo único método de preparación es cantar sus canciones repetidas veces únicamente para memorizarlas, Rosita demuestra una radical distinción entre su “técnica” inherente y la gran mayoría de los músicos actuales, que dedican años al estudio y perfeccionamiento de su arte.
Rosita se califica a sí misma de “purista”, porque interpreta canciones que mantienen una esencia de cruda emoción. Sus influencias son principalmente los músicos afroperuanos tradicionales, entre los que se cuenta a Augusto Vásquez, Luciano Huambachano, Valentina Barrionuevo, “la Gata” Febres, Pepe Villalobos y Oscar Avilés, porque considera que su música está compuesta con más alma y corazón que la música moderna. Así mismo, aprecia el trabajo de artistas como Frank Sinatra, Tina Turner y Diana Ross, aclarando que aunque no entiende las palabras, comprende la emoción y la profundidad de la expresión.
La prioridad del canto de Rosita radica en la conexión de los ritmos peruanos tradicionales —sabrosos y divertidos— y la forma en que la música le habla. La música es su vida. Su pasión.